Dec 11 2008
Sindrome de Stendhal

Acabo de regresar de un Madrid completamente iluminado esperando la próxima Navidad, con unos dias lluviosos pero menos frio de lo que me temía encontrar.
El motivo principal de la escapada era visitar a varios de los amigos que viven en la capital y el complemento era disfrutar de una serie de espectáculos, conciertos y exposiciones que estaban en cartel.
Fué un fin de semana intenso, perfecto.
Con Mayumana disfruté del ritmo de la percusión de los mas diversos instrumentos (teoricamente) no musicales. Cubos de basura, latas de aceite de motor, recipientes llenos de agua…. un espectáculo lleno de ritmo e interacción con el público.
Con Star Wars - The Exhibition recuperé recuerdos y emociones de mi infancia, cuando las espadas eran de luz y soñaba convertirme en Caballero Jedi atravesando la galaxia en el Halcón Milenario.
Con una nueva visita al edificio de Caixa Forum pude admirar, una vez mas, y sin prisa, ese bocado para caballo construido en bronce del cual me enamoré en mi anterior visita a la exposición Principes Etruscos.
Pero si un espectáculo me cautivó fué Varekai la nueva representación del Circo del Sol.
Llevaba semanas esperando mi primer encuentro con esta famosa compañía de circo-teatro y por un momento pensé que llegaría tarde a la cita.
La entrada decía claramente que la función empezaba a las 22:00
La noche era desapacible. El RadioTaxi inoperante. Los charcos abundantes. La lluvia insitente. Los taxis invisibles y, cuando uno apareció, nos sumergimos en tráfico espeso y un tunel eterno.
No quería llegar tarde a mi cita, no podía. No quería perderme un minuto de Varekai. Quería ver todo el Sol que guardaba esa carpa.
La suerte, una vez mas, me acompañó y, tras una carrera bajo el último tramo de lluvia, tomamos asiento en nuestras butacas al tiempo que la total oscuridad se hacía y una luminosa y diminuta luciernaga nos daba la bienvenida…….. “justo a tiempo”….. pensé. Ya podía relajarme.
Al iluminarse el centro de la pista, me encontraba en medio del bosque, desde donde un grupo de coloridos personajes observaban la caida desde el cielo de un humano con grandes alas blancas.
La caida de Icaro, hijo de Dédalo, es aprovechada por los habitantes del bosque para apoderarse de sus magníficas alas de cera y plumas pálidas que, justo antes, le permitieron abandonar su carcel en la isla de Creta.
A pesar de perder sus alas, Icaro, remonta altura con un conjunto de acrobacias aereas que, de pura alegría, me llenaron los ojos de lágrimas.
La emoción ante la belleza, el sobrecogimiento frente al arte, música excepcional, mis ojos encharcados y un sentimiento de alegría y emoción desbordada ante el primer número del espectáculo podrían relacionarse con el conocido como Sindrome de Stendhal.
Henri Beyle, escritor francés firmando sus obras bajo el pseudónimo de Stendhal, describió los sintomas en el siglo XIX tras visitar la ciudad de Florencia y verse sobrepasado por tanta belleza. En 1979, el Sindrome de Stendhal fue descrito, clínicamente, por la psiquiatra Graziella Magherini.
Lo que te cuento fué sólo el primero de los números de la función, y a día de hoy puedo asegurar que Varekai es el espectáculo mas hermoso que he visto en mi vida.
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Ramón: me obligaste a buscar información sobre el sindrome, y me alegro porque pocas cosas me gustan mas que estudiar un poco.
)
En Firenze me pasó algo parecido, pero con algo mas prosaico que los museos (Ay, las joyerías sobre el Ponte Vecchio
Tengo unos amigos que han ido y les ha encantado… Una foto muy navideña.
Ey Ramon!
Me ha gustado la crónica, sobretodo la parte de Varekai. Me paso exáctamente lo mismo que a ti… y lo de stendhall también.
Una abrasada i mos veim pronte.
Ciertamente Ramón, el síndrome de Stendhal es el resultado de la frustración de los artistas o pseudo artistas que contemplan la creación de otros y, literalmente, entran en una depresión profunda al considerarse incapaces de crear esas obras de arte (o cualesquier otro tipo de creación). Llegan incluso al suicidio.
Como bien comentas, los primeros casos (según las hemerotecas) fueron detectados en los visitantes de la ciudad de Florencia.
Un saludo.
PD: Por cierto, el otro día estuvimos hablando de tí Héctor Serra y yo y propusimos que tienes que hacer un curso de fotografía. Nosotros seríamos los primeros alumnos.
Enhorabuena por el blog.
Ramón…
Me dejaste boquiabierta cuando me contabas lo de Varekai,lo de la luciernaga, las alas…el regreso al vuelo sin alas de Icaro, las luces, la musica tremenda que acompañaba aquel escenario…tus lágrimas… pero hoy, al leerlo en tu blog, a sido como vivirlo otra vez..el miedo de llegar tarde,las sensaciones que expresas,…has hecho que un escalofrio recorriese todo mi cuerpo mientras me adentraba en tus relato…
ens veim….mua!
Bonjour,
je viens de tomber sur votre beau texte en faisant des recherches. Je suis en train de préparer avec un ami réalisateur, Alexis Taillant, un film documentaire sur “Le syndrome de Stendhal”mis au jour par G. Magherini.
Nous sommes encore à la recherche de témoignages de gens qui auraient vécu une émotion esthétique très fort, voire bouleversante. Accepteriez-vous de répondre à quelques une de nos questions sur votre expérience à Barcelone ?
Nous sommes en train d’écrire le film, cela ne vous engage pas du tout à être filmé.
je vous remercie d’avance de votre aide, bonne continuation !
Hélène H.